03 febrero, 2014

Federer y Wawrinka abren el cielo suizo




Faltan más de nueve meses para la resolución de la edición 2014 de la Copa Davis, pero Suiza ya está completamente sumergida en una ola de optimismo. La aparición a última hora de Roger Federer para disputar la eliminatoria de primera ronda junto a Stanislas Wawrinka, flamante campeón en Australia, desató la euforia entre los helvéticos, acrecentada por la rápida resolución del duelo ante Serbia, que sin Djokovic se quedó sin opciones antes del domingo.

No sólo eso. La eliminación de España, gran potencia de los últimos tiempos, junto a la de gigantes dormidos como Estados Unidos o Australia (incluso Argentina) y la de nuevas irrupciones como Canadá, han dejado un panorama bastante despejado, al menos hasta la final.

El rival en cuartos de final será la Kazajstán de Mikhail Kukushkin y Andrey Golubev. Disputándose en suelo suizo, si tanto Roger como Stan acuden a la eliminatoria, sería una sorpresa mayúscula que los soviéticos acabasen con la esperanza de los suizos.

Su rival en semifinales saldría del cruce entre Italia y Gran Bretaña, que se jugará en suelo transalpino. Los hombres liderados por Fabio Fognini se postulan como claros favoritos ante unos británicos que tendrán que encomendarse a un Andy Murray que les ha llevado, gracias también a la inesperada victoria de James Ward ante Sam Querrey, a superar una eliminatoria del grupo mundial 28 años después. De ganar los italianos, Suiza disputaría dichas semifinales como local. Si Murray y los suyos dan la campanada, el pase a la final se jugaría en las islas.

Francia, la gran amenaza


Por el otro lado del cuadro, Japón recibe a la República Checa y Francia a Alemania. Los vigentes campeones parten como teóricos favoritos, pero las insinuaciones de su número uno, Tomas Berdych, de no viajar al país nipón para la eliminatoria de cuartos, dejan la serie muy abierta. Más fácil parece el pase de los galos, que juegan en casa y, junto a España, es el país que más variantes puede presentar dado el gran número de jugadores de alto nivel que poseen.

La mala noticia para Suiza es que, de esos cuatro países, solamente Japón visitaría Suiza en una hipotética final, dado que así lo quiso el sorteo (nunca se han enfrentado en Davis). Ante checos, franceses y germanos, los helvéticos tendrían que buscar la ensaladera a domicilio.

Más motivación si cabe para una pareja de amigos que se han propuesto entrar en la historia de su país, que no sabe lo que es ganar la Davis. Lejos queda ya la única final, en 1992, cuando la dupla formada por Marc Rosset y Jakob Hlasek, capitaneados por Dimitri Sturdza, sucumbió por 3-1 ante el potentísimo cuarteto estadounidense formado por André Agassi, Jim Courier, John McEnroe y Pete Sampras.

22 años después, Roger Federer y Stanislas Wawrinka tienen ante sí una ocasión única. Acompañados por Marco Chiudinelli, Michael Lammer y Henri Laaksonen (el damnificado por la tardía decisión de Federer de comparecer en Novi Sad), han visto abrirse el cielo de una Davis marcada por las urgencias.

Salvo la República Checa, ganadora de las dos últimas ediciones, ninguno ha levantado el título en la última década. Puede que en Francia –ganadora en 2001- y Alemania -1993- todavía lo recuerden. Incluso en Italia, campeona en 1976. Pero solamente los más viejos del lugar recuerdan el triunfo de Gran Bretaña en 1936.
En Kazajstán y Japón no saben lo que es eso, pero para ellos estar en cuartos de final ya es todo un éxito. Para Suiza no basta. El país que vio nacer al jugador más grande de la historia del tenis, y al número tres del mundo actual, se merece una Copa Davis. Y la dupla ‘Fedrinka’ está decidida a saldar esa histórica deuda.

Apuestas patrióticas en la batalla de Dallas

La segunda ‘Pelea en el barro’ de este 2014 tiene lugar en Estados Unidos, escenario de numerosos torneos del ATP Challenger Tour. La ciudad texana de Dallas acoge un torneo que contará con una gran mayoría de tenistas locales, en una semana en la que también habrá torneos de dicha categoría en Chennai (India) y West Lakes (Australia)

Gaudioso sumó en Heilbronn el primer punto a su casillero gracias a Igor Sijsling, que cedió en la final ante Peter Gojowczyk, verdugo en primera ronda de Dustin Brown, la apuesta de González. De esta forma, Gaudioso se adelanta 1-0 en el marcador.

En Dallas entra en vigor la elección de dos jugadores por cada apostante (ver bases de ‘Pelea en el Barro’); que ha dado como resultado la presencia de cuatro jugadores locales en las apuestas. Vamos con los pronósticos.

González: “Tras la derrota sufrida en la primera batalla de la temporada, en esta ocasión he decidido optar por lo seguro. Ya habrá tiempo durante el año de buscar sorpresas. Por ello, he elegido a un jugador contrastado como Tim Smyczek, habitual en este tipo de torneos, donde siempre es una garantía. Además, debutar contra un jugador procedente de la previa podría suponerle una victoria sencilla que le insuflará la suficiente confianza para poder levantar el título.

Por el camino podría encontrarse obstáculos como Daniel Kosakowski, Ryan Harrison o Alex Bogomolov Jr., pero confío en la experiencia de Tim para llegar a la final. Hablando de experiencia, su rival en una hipotética final podría ser mi apuesta suplente: el veterano Michael Russell, que pervive en el ‘top 100’ mundial pese a que apenas sale de Estados Unidos para jugar al tenis, lo que da buena cuenta de su nivel en este tipo de Challengers. Creo que cuento con una buena dupla para intentar hacerme con el liderato".

Gaudioso: Esta semana mi elección en el Challenger de Dallas es otro Jinete. El cariño hacia ellos me tira mucho a la hora de decidir. Además es uno de los nuevos. Se trata de Tennys Sandgren. La verdad que hasta hace pocos meses no conocía su existencia porque en los ATP no suele aparecer. Sin embargo, al estar en el top 200 los puntos que obtiene tienen que venir de los Challenger, por lo que se desenvuelve bien en este tipo de torneos. Y más todavía como en este, el de Dallas, que se disputa en cemento y en su país. Tener el apoyo de la grada siempre es una motivación extra para hacer un buen papel.

No tiene un cuadro sencillo hasta la final pero tampoco son rivales a los que no pueda vencer el bueno de Tennys. Rusell y Denis Kudla son los contrincantes más complicados que se presentan en la parte alta, también locales, pero no los considero temibles. En el caso de que ceda amablemente pronto, mi suplente es Chase Buchanan, que hará de socorrista para salvar mi pronóstico y poder ganar a mi compañero y amigo Nacho”.

01 febrero, 2014

Jugar la Copa Davis: ¿Premio o estorbo?


Mucho se viene hablando en los últimos años de cambiar la Copa Davis, pero la verdad es que apenas se han hecho cambios en esta histórica competición por países. Uno de los que se hicieron fue el de dar puntos ATP a los tenistas que la jueguen y ganen partidos en el Grupo Mundial. Me pareció una buena medida para incentivar, aunque también es verdad que disputar un encuentro defendiendo los colores de tu patria ya debe suponer de por sí una motivación extra, pero es cierto que muchas veces no compensa.

Jugar la Davis te obliga a hacer un esfuerzo extra que muchas veces conlleva adaptarte a otra superficie que no es en la que se juega en esa parte de la temporada. Por ejemplo ahora, recién salido del Open de Australia, a un tenista le puede tocar una eliminatoria en tierra batida, incómodo cambio y más aún si no tiene previsto estar en los torneos de la gira sudamericana. Todo este esfuerzo de adaptarse a otra superficie para unos partidos solo, más los kilómetros de viaje suponen un desgaste que luego puede pasar factura en los torneos donde uno piensa sacar buenos puntos.



Por todo ello, en los últimos tiempos, son muchas las estrellas del tenis que deciden no estar presentes en todo el año en la Davis o faltar en alguna eliminatoria, por lo que la competición queda descafeinada. Sin ir más lejos, Roger Federer ha sido uno de los más ausentes, aunque este año parece que tiene hambre de ganar su primera Davis y la está disputando este fin de semana con Suiza. Otras bajas significativas últimamente suelen ser Nadal, siempre pendientes de su estado físico, o Ferrer, que por su edad, deciden darle preferencia a su carrera individual, como muchos otros tenistas. Y es normal.

Una idea que se ha barajado alguna vez pero nunca se ha hecho es la de que la Davis se dispute cada dos o cuatro años, como los Juegos Olímpicos. Si fuera así, no solo los tenistas tendrían más descanso en  los años que no se disputara, sino que cuando fuera año de Davis, las principales figuras del tenis mundial se apuntarían con seguridad.

Lo que tengo claro es que la Davis debe tener un cambio de algún tipo para reactivarla y que vayan siempre los mejores, sino poco a poco puede morir y que cada vez tenga menos trascendencia. Y creo que una competición tan bonita y con tanta historia no merece algo así.