El tema de moda en estos primeros días en el Open de Australia no procede de los jugadores sino que viene del cielo. El primer Grand Slam del año está que arde, literalmente. Desde el comienzo del torneo, en los encuentros de por la mañana y por la tarde hasta ciertas horas se han alcanzado temperaturas de más de 40 ºC.
Una barbaridad que ha terminado con el abandono
de varios tenistas y otros han estado a punto de sufrir el temido golpe de
calor, que sí ha sufrido algún recogepelotas que llegó a desmayarse como ocurrió en el partido entre Raonic y Gimeno-Traver. El caso más
llamativo fue el de Dancevic en su encuentro frente a Paire en el que desveló haberse asustado tras haber visto a Snoopy.
En el reglamento no se especifica
una temperatura máxima ni de humedad para suspender un partido o no comenzarlo sino que queda en manos de la decisión que
tomen los organizadores del torneo. Hasta el momento no se ha suspendido ningún
encuentro pero todos los tenistas se están quejando de que las condiciones son
inhumanas. ¿Hasta dónde vamos a llegar?, ¿tiene que ocurrir alguna desgracia
para que se tomen medidas?
En muchas ocasiones hasta que no ocurre algo serio
no se hace nada, pero creo que se puede evitar. Yo he jugado con 30 y pico grados a nivel
aficionado y ya era muy complicado de soportar. No me quiero ni imaginar lo que
es hacerlo con 10 grados más y a un nivel tan exigente en el que nadie regala
nada y todas las bolas se pelean hasta el final.
Una posibilidad es la de
cerrar las dos pistas que tienen techo retráctil como la Rod Laver Arena y la
Hisense Arena, aunque lógicamente sería complicado cumplir con todos los
partidos del día. También sería bueno que los organizadores decidieran incluir
más techos en otras pistas.
Otra opción puede ser la de retrasar unas semanas la
disputa del Open de Australia hasta febrero, donde el calor sería ya menos sofocante,
lo que obligaría a cambiar el calendario. Cualquier opción de estas me parece
mejor que no la de ver a unos tenistas, que no hay que olvidar que son personas,
sufriendo hasta la extenuación.
La ATP, los organizadores de los torneos y las
televisiones no deben pasar por alto que al fin y al cabo, los jugadores son
los que dan espectáculo y les proporcionan muchos beneficios y en estas
condiciones es muy complicado que ellos y el público disfruten del tenis. Un
poco de cabeza, por favor, y hagan algo que aún están a tiempo.



No hay comentarios:
Publicar un comentario