El lunes no es un día cualquiera. Los amantes del tenis tienen una cita
ineludible. El primer Grand Slam del año ya está aquí. El Open de Australia
abre en dos días sus puertas con muchos interrogantes que irán desvelando su
respuesta conforme avancen los días de competición. Los grandes favoritos han
tenido suerte dispar en el sorteo del cuadro.
En la parte alta, Rafa Nadal quiere volver a escribir su nombre en el
torneo. Es el único grande que solo ha ganado una vez y, tras haber comenzado
la temporada con el título de Doha, por primera vez en su carrera, sabe que
llega en mejores condiciones que otros años. Sin embargo, su debut no será nada sencillo. El local Bernard Tomic
espera con el cuchillo entre los dientes y buscará vengarse de su eliminación en 2011. El australiano suele aumentar su
nivel cuando se encuentra en su país y, además, llega en plena forma tras su
gran papel en el ATP 250 de Sidney de esta semana.
No solo Tomic es un peligro, su camino más allá del aussie está lleno
de piedras en la que con un mal día le pueden hacer tropezar. El prometedor
Jack Sock o el francés Gael Monfils, su rival en la final de Doha, asoman en
tercera ronda y pueden dar la campanada si están inspirados. En octavos, Andreas
Seppi, Lleyton Hewitt, quien viene de derrotar a Roger Federer en la final de
Brisbane, y Kei Nishikori se postulan como oponentes.
Cualquiera de ellos, especialmente el japonés pueden terminar con el balear.
Si Nadal ha sobrevivido a todo ello, en cuartos debería verse las caras
con Juan Martín Del Potro, que sabe como derrotarle. No obstante, el argentino
tampoco tiene una senda asequible hasta esa ronda. Milos Raonic aparece con su
cañón preparado, Yen-Hsun Lu en racha tras su semana en Auckland y Grigor
Dimitrov y Benoit Paire con ganas de llegar lejos en un Grand Slam y confirmar
las voces que los sitúan en el top ten en no mucho tiempo. Además, los jóvenes
Lucas Pouille y Nick Kyrgios buscan comenzar a escribir con buena letra su
historia en el mundo del tenis.
El segundo cuadrante del torneo es territorio de Andy Murray. No ha
regresado de su lesión como esperaba tras caer con Florian Mayer en los octavos
de Doha, pero si supera los primeros encuentros y coge el ritmo adecuado tiene
la posibilidad de desquitarse de las tres finales perdidas en Melbourne. Debuta
contra Go Soeda pero los enemigos más complicados no aparecen hasta los octavos
de final, con John Isner y Philipp Kohlscreiber como principales candidatos a
enfrentar al escocés.
En cuartos, Roger Federer, que cayó en la final de Brisbane, debería
ser el rival a batir. El suizo quiere olvidar 2013 y acallar a las personas que
creen que está acabado y su retirada está próxima. Ganador en cuatro ocasiones del
principal torneo en tierras australianas, su parte del cuadro, hasta un
hipotético duelo con Murray en la antepenúltima ronda, no parece peligro suficiente
para que se vaya a casa pronto. Se estrena ante el local y joven James
Duckworth y después Radek Stepanek, Fernando Verdasco, Gilles Simon y Marin
Cilic son los principales nombres que pueden complicar al helvético si no
demuestra un nivel aceptable. Así las cosas, entre Nadal, Del Potro, Murray y
Federer andará el juego, y solo uno puede llegar a la final.
En la parte baja del cuadro, la primera figura que se alza es la de
Tomas Berdych y se puede decir que tiene una alfombra roja hasta los cuartos de
final. Dará sus primeros golpes ante Aleksandr Nedovyesov pero ni él ni los Ivan Dodig, Ivo
Karlovic, Kevin Anderson o el incombustible Tommy Haas parecen formar una importante
amenaza.
A lo lejos, como
escollo por un puesto en semifinales, los focos iluminan a David Ferrer, que
tiene como primer oponente al colombiano Alejandro González. El español ha
sufrido dos derrotas ya en este inicio de temporada y no termina de carburar; pero sus rivales antes de mirar a la cara a Berdych, si no hay sorpresas, le
dan esperanza de encontrar al mejor David durante el camino hasta ahí. Adrian
Mannarino, el alocado Alexandr Dolgopolov, Jeremy Chardy, Florian Mayer,
Mikhail Youzhny y sobre todo la fuerza de Jerzy Janowicz son algunos dardos
envenenados. De todas formas, si Ferrer juega como sabe solo el polaco tiene
opciones reales de acabar con el tercer favorito.
Para terminar, la
parte más baja del cuadro tiene Novak Djokovic como indiscutible favorito. No
solo porque terminó el año pasado con 24 victorias consecutivas sino porque ha
levantado la copa del Open de Australia en cuatro ocasiones ya, y las últimas tres ediciones llevan su nombre inscrito. Comienza la defensa del
título contra Lukas Lacko y solo el letón Ernests Gulbis, centrado, posee armas
para evitar que alcance los cuartos de final, ya que el irreverente Fabio
Fognini en pista dura no termina de rendir al mismo nivel que en tierra batida.
En cuartos de
final, Djokovic podría medirse a Stanislas Wawrinka, que le ha llevado al límite
en varios Grand Slam, incluido Australia, o Richard Gasquet, que en la pasada
temporada alcanzó por primera vez unas semifinales en un grande, en el Us Open.
Solo Vasek Pospisil podría darles un susto al suizo y francés. Entre medios hay
hombres como Julien Benneteau, Tommy Robredo y Nikolay Davydenko que si tienen
el día, con su experiencia pueden dar alguna sorpresa. En resumen, Djokovic apunta a tener un hueco al menos hasta semis y Berdych, Ferrer y Janowicz son los principales candidatos a luchar por el otro puesto. En dos días, el verdadero espectáculo del tenis da sus pistoletazo de salida. ¡Como para perdérselo!





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