16 enero, 2014

Todos los discípulos vengan a su líder





Gulbis ha dicho adiós. De nuevo demasiado pronto. Otra vez de forma decepcionante. Tras someter en su estreno a ‘Pico’ Mónaco con relativa facilidad –pese a perder el primer set-, Ernests se ha ido por la puerta trasera de Australia, vapuleado en tres sets por el norteamericano Sam Querrey.

No hay excusas, aunque es justo reconocer que el extremo calor sufrido en Melbourne no resulta idóneo para un jugador que proviene de un país que alcanza los 40 grados bajo cero. No fue un partido largo. Gulbis sigue enlazando fiascos en cada Grand Slam, y el contundente varapalo sufrido ante Querrey ha sido la guinda de la decepción del letón.

Conscientes de ello, sus cinco discípulos saltaron a la pista con un extra de motivación. No sólo estaba en juego el acceso a la tercera ronda, también el honor del jefe. Y se lo tomaron muy en serio, ya que los cinco han conseguido meterse entre los 32 jugadores que pelearán por el primer grande del año.

Kei Nishikori destrozó en tres sets al serbio Dusan Lajovic, como también hicieron Milos Raonic y Grigor Dimitrov ante el rumano Victor Hanescu y el taiwanés Yen-Hsun Lu, respectivamente. No lo tuvieron tan fácil Jerzy Janowicz y Benoit Paire, pero finalmente lograron vengar la derrota de Gulbis para acceder a la tercera ronda.

Jerzy cedió el primer set ante el español Pablo Andújar, pero se repuso ganando los tie-break del segundo y el tercero para acabar resolviendo el duelo en el cuarto. Más allá fue Paire, que se vio contra las cuerdas al entregar las dos primeras mangas en sendos desempates frente al joven jugador local Nick Kyrgios. No obstante, despertó a tiempo y encadenó tres sets en los que perdió sólo ocho juegos para sellar su pase a tercera ronda.

Por otro lado, todos los becarios han hecho ya las maletas. Si en primera ronda caían Pablo Carreño y Jiri Vesely, en la segunda fue Jack Sock el que sucumbió con facilidad en tres sets ante Gael Monfils. Quedaba en liza Vasek Pospisil, que se metió en tercera ronda al deshacerse del local Matthew Ebden en cuatro sets, pero decidió optar por la retirada antes de medirse a Stanislas Wawrinka, lo que convierte al suizo en el primer jugador clasificado para octavos.


Unos octavos de final en los que está garantizada la presencia de un discípulo gracias al enfrentamiento entre Raonic y Dimitrov. El ganador del mismo podría verse las caras con Paire, si el galo logra superar al español Roberto Bautista, que llegará cargado de moral tras eliminar a Juan Martín del Potro. Por su parte, Nishikori se medirá al estadounidense Donald Young, y podría cruzarse con Nadal en octavos; mientras que Janowicz tendrá que enfrentarse al alemán Florian Mayer.

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