Muchas dudas aparecían en este 2014 sobre qué papel quería
The Man que tuvieran los Jinetes. El primer Grand Slam de la temporada era la
primera gran prueba para poder encontrar una respuesta a esta pregunta. Pues
bien, ya se sabe que Dimiclón es la solución. The Man ha querido que sea el
búlgaro, el Jinete elegido para destacar en Australia. Nunca había llegado tan
lejos en un grande, pero como todo el mundo sabe, los caminos de The Man son
inescrutables.
Por el camino fueron cayendo el resto de Jinetes para disimular.
Colocar a más de uno de ellos en cuartos de final hubiera sido calificado como
sospechoso por la ATP. Por eso, el amigo Dick tuvo que hilar fino y con sumo
cuidado. Bautista venía de fulminar a todo un Del Potro y uno de los Jinetes
más carismáticos como Paire.
En octavos llegó el turno de verse las caras con
Dimiclón y ahí había que vengar a su compañero. Dio un poco de emoción, dándole
un set, pero acabó por comprarle el billete de vuelta a casa al castellonense,
que ya suficiente daño había hecho. Mañana, Grigor deberá batallar ante el
número uno, Rafa Nadal. El español llega con problemas en las manos, donde
sangró ante Nishikori por culpa de las ampollas.
Unas heridas que no son fruto
de la casualidad. The Man está detrás de todo. Un plato de ensalada comenzó a
arder de repente cuando Rafa lo tenía en la mano. Dick lanzó fuego con sus ojos
y logró debilitar al manacorí. Ahora Rafa se lava las manos con guantes
ignífugos, por si acaso. Es listo el español.
Dimiclón sabe que todo el peso de
los Jinetes recae sobre sus espaldas, ya que nunca antes uno de ellos alcanzó unas
semifinales de Grand Slam. The Man le ha estado dando consejos para el
encuentro de mañana. Los clonazos de Grigor sueñan con una victoria histórica.
Dimiclón quiere ser campeón.

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