14 enero, 2014

Gulbis lidera un pleno histórico





“Jerzy is on fire”. Estas palabras, recogidas por el periodista del New York Times, Ben Rothenberg; salieron de la boca de Ernests Gulbis al contemplar el despliegue de su discípulo Jerzy Janowicz. Fue el comienzo de un pleno histórico para el grupo del letón.

El propio Ernests Gulbis, que arrancaba el US Open como el cabeza de serie con el rival más difícil en primera ronda, -Juan Mónaco-; resolvió su duelo ante el argentino en cuatro sets. Y lo hizo tras dormirse en la primera manga, que entregó sin apenas resistencia por 6-1. A partir de ahí, Gulbis no dio opción alguna a ‘Pico’, sometiéndole por 1-6, 6-4, 7-6 y 6-2 pese a su nefasto 53% de primeros y a sus 11 dobles faltas. Al final del partido, el letón había ganado un punto menos que su rival, pero estaba en segunda ronda, donde se verá las caras con Sam Querrey.

La cabezadita que se echó Ernests en el primer set no fue nada en comparación con la macrosiesta con la que Jerzy Janowicz estrenó su actuación en Grand Slam esta temporada. Tuvo que remontar dos mangas ante el ‘teenager’ norteamericano Jordan Thompson, al que terminó destrozando en las dos mangas finales para sellar su pase a segunda ronda, donde se medirá a Pablo Andújar, con un 1-6, 4-6, 6-4, 6-2 y 6-1.

El segundo día de competición traía el estreno del cuarteto restante, todos ubicados en el mismo cuadrante del torneo. Grigor Dimitrov abrió las hostilidades ante el norteamericano Bradley Klahn, y siguió los pasos de sus dos predecesores al ceder el primer set en la primera manga. Afortunadamente, el búlgaro se repuso y se acabó llevando el partido por 6-7, 6-4, 6-4 y 6-3 para citarse con Yen-Hsun Lu en segunda manga.

Tampoco lo tuvo fácil Kei Nishikori, que tuvo que sudar de lo lindo para imponerse al local Marinko Matosevic por 6-3, 5-7, 6-2, 4-6 y 6-2. Los arreones del ‘aussie’ lograron desestabilizar al nipón durante diversos tramos del partido, pero en el set definitivo Kei hizo valer su calidad para llevárselo de forma contundente. En el segundo partido se verá las caras con la promesa serbia Dusan Lajovic.

El primero en salirse de la tónica de entregar el primer set fue Milos Raonic, que tumbó en cuatro sets al Daniel Gimeno-Traver. El canadiense aprovechó la inercia del tie break de la primera manga para arrasar al español en la segunda, pero en la tercera Gimeno reaccionó y forzó un cuarto set, en el que Milos cerró el partido con un resultado de 7-6, 6-1, 4-6 y 6-2. En segunda ronda espera el rumano Victor Hanescu.



Finalmente, el encargado de sellar el pleno de discípulos fue Benoit Paire, y lo hizo por la vía rápida. El galo no pasó ningún apuro ante el canadiense Frank Dancevic, -que llegó a desmayarse por las altas temperaturas-, al que superó en tres sets por 7-6, 6-3 y 6-4. Ahora le espera el joven local Nick Kyrgios.

Becarios de cal y arena


Entre los futuros candidatos a discípulo se contabilizaron dos bajas, quedando otros dos en liza. El canadiense Vasek Pospisil quiere convertirse en el enemigo de la afición australiana, ya que después de derrotar en tres sets a Samuel Groth se verá las caras con Matthew Ebden; mientras que Jack Sock se deshizo en cuatro mangas del alemán Tobias Kamke, y afrontará en segunda reta el difícil reto de ganar al francés Gael Monfils.

La cruz la pusieron el español Pablo Carreño, que sucumbió en cinco sets frente al galo Julien Benneteau al perder las dos últimas mangas de forma contundente; y el checo Jiri Vesely, que se llevó los primeros parciales ante el sudafricano Kevin Anderson, que le remontó para ganarle en cinco sets.

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